Si Mi Vecino Totoro es de esas pelis que siempre apetece revisitar, estas blind boxes son puro buen rollo en formato mini. Aquí el protagonista es Totoro en distintas poses súper reconocibles, muchas de ellas jugando con bellotas y pequeños detalles que remiten directamente a la película.
Cada figura mide unos 5 cm, pero está muy bien aprovechada. Son compactas, redonditas y con ese diseño tan característico que hace que Totoro funcione tan bien en versión coleccionable. Las expresiones y posturas cambian en cada modelo, así que cada cajita tiene su gracia.
El formato sorpresa es parte clave: no sabes cuál te va a tocar, y eso las hace especialmente entretenidas si te mola ir completando la colección poco a poco. Además, hay una figura secreta, que siempre añade ese punto de “a ver si hay suerte”.
Quedan genial juntas, ya sea en fila o repartidas por el escritorio, y encajan perfecto si te gusta la estética Ghibli sin cosas demasiado grandes o recargadas.
Pequeñas, adorables y con ese toque mágico que hace que Totoro nunca falle.